Una de las cosas que se nos hace muy difíciles en la vida, es decirle al otro que nos queremos separar. Motivos: no te soporto más, eso que me encantaba ahora me enferma, tenés un olor a pata infumable, odio como soy cuando estoy con vos, te quiero como amigo, mi casa es el mar, no sos vos soy yo, soy gay… en fin. Se complica.
Sin embargo, encontré un video que puede servirnos en esos terribles momentos. Además les aconsejo programar el corte de la relación porque –yo creo- debe ser algo planeado para que el otro salga lo menos herido posible y para evitar esos ataques de mina histérica en los supermercados o en la vía pública.
Entonces, primero hacés una comida rica pero que no demande mucho esfuerzo –no queremos que malinterprete el motivo de la cena- así que en vez de vino, sólo agua, o soda en el mejor de los casos. Durante la comida se hablarán de temas sumamente banales y cuanto más pelotudos mejor. Aconsejo:
- Zulma Lobato y/o Ricardo Fort
- El “maten a la yegua” del helicóptero de Cristina
- La cantidad de comida con la que te intoxicaste en las fiestas
- Cómo la familia es experta en bajarte de un trotazo el autoestima
- Las plantas que se te murieron este año
- Lo caro que están las paltas y los mangos
- Activia versus Actimel
Y todos los temas aburridos y pedorros que se te ocurran y que no tengan nada de personal. Atenti: en la cena no debe haber postre. Luego, una vez que terminaron de comer, hacés silencio, acomodás la voz y decís: “te quería decir algo”. Nunca nunca jamás digas el famoso y mal afamado: “tenemos que hablar”.
En este punto, ella o él ya intuyen el motivo de la cena. Por lo que antes de proseguir le decís que le querés mostrar algo en YouTube.
Y ponés play:
Si no sabe inglés, vos le vas traduciendo y amenamente va a entender la onda. Creo que con esto queda todo muy claro, ¿no? Además miren lo que es Jake Gyllenhaal. No puede –en la vida- estar tan bueno. “Separate”. Se, decime lo que quieras.
Sin embargo, encontré un video que puede servirnos en esos terribles momentos. Además les aconsejo programar el corte de la relación porque –yo creo- debe ser algo planeado para que el otro salga lo menos herido posible y para evitar esos ataques de mina histérica en los supermercados o en la vía pública.
Entonces, primero hacés una comida rica pero que no demande mucho esfuerzo –no queremos que malinterprete el motivo de la cena- así que en vez de vino, sólo agua, o soda en el mejor de los casos. Durante la comida se hablarán de temas sumamente banales y cuanto más pelotudos mejor. Aconsejo:
- Zulma Lobato y/o Ricardo Fort
- El “maten a la yegua” del helicóptero de Cristina
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- Cómo la familia es experta en bajarte de un trotazo el autoestima
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- Activia versus Actimel
Y todos los temas aburridos y pedorros que se te ocurran y que no tengan nada de personal. Atenti: en la cena no debe haber postre. Luego, una vez que terminaron de comer, hacés silencio, acomodás la voz y decís: “te quería decir algo”. Nunca nunca jamás digas el famoso y mal afamado: “tenemos que hablar”.
En este punto, ella o él ya intuyen el motivo de la cena. Por lo que antes de proseguir le decís que le querés mostrar algo en YouTube.
Y ponés play:
Si no sabe inglés, vos le vas traduciendo y amenamente va a entender la onda. Creo que con esto queda todo muy claro, ¿no? Además miren lo que es Jake Gyllenhaal. No puede –en la vida- estar tan bueno. “Separate”. Se, decime lo que quieras.






